Crispas raras veo; campanas que anuncian la noche compuesta de cantos sonoros que agitan las almas sin dejarlas quietas. Solo estoy entre ellos, solo estoy con ellos. Solo veo que mi alma espera que algun, no se, me sorprenda; y asi podre entrar asombrado al tiempo liviano lleno de plumas que vuelan como si el tiempo estuviera descompuesto en aire.
Fajas blancas cruzan por mi cabeza y el clima se esmera dejando que mi cabeza escriba lo que piensa, no de aca ni de alla, sino de mi, de mi pequeño mundo lleno de blancos humos, melodías, armonias, fascinantes amoríos y bellos rios de aves metalicas que se pierden en la pantalla de la imaginación extraña y detrás del viento SOPOLA, uy se acopla con la ritmica vida haciendo gris la estadia de ella, que maldecia ha aquel hombre que no la queria. La habia emgañando con materias brillantes que en su cuello lucia; y ella a cambio su cuerpo y alma sentia que ya no tenia. Los albores de todos sus amores velaban la tristeza de la quebrades de la entereza de esa pieza que se partia por tanta avaricia que fue una pequeña estadia. Y la pausa llegó, me senti ir hacia abajo y acompañar a los escarabajos de la soledad, que se limitan a escuchar mentiras sin dejar que la gente vea que su tiempo vuela por su rostro dejando luego arrugas de oso com aquella abuela que sabrá ver y que me sabra decir que la vida es un juego de escondidas. Hoy sos vos y buscas a los demás, mañana sos vos y te buscan por que no estas.
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